¿Sí o no?
- Gonzalo Palomeque
- 27 mar 2022
- 3 min de lectura

Qué lindo día para hablar de democracia, de voto libre y de elecciones. Pero, esto no sucederá aquí. Nos quedaremos en lo básico, en la superficialidad. Porque de verdad que no pretendo saber tu opinión ni tampoco el voto que embandera tu causa. No me importa el color, ni la elección política de tu preferencia. Lo único que me importa es el pequeño, pero hermoso, mural pintado en las calles de Montevideo que fue tapado por una campaña política polarizada en dos colores.
Actualmente se encuentra pintado casi en su totalidad, digo casi porque por encima de la banal pintada se asoma el moño de pelo atado de un samurai y los ojos de un sapo antropomórfico. Suena llamativo, ¿no? Qué hace un sapo y un samurai en el mismo mural; no lo sé, pero de alguna manera me encantaba esa combinación extraña y llamativa que veía todos los días a la hora de ir a la facultad. Aunque ya me sepa de memoria su dibujo y forma, siempre lo observaba, como esperando que ese mural me dijera algo nuevo.
¿Qué historia oculta ese precioso pero incógnito mural?
En la búsqueda por colocar una imagen ilustrativa del graffiti, me encontré que en la vista Street view de Google Maps la imagen procede de julio del 2015 y aún no estaban ilustrados aquellos personajes interesantes. Saben qué: también había una pintura de protesta política.
Ahora me imagino que aquel samurai y su compañero el sapo llegaron a esa esquina, entre Bv. Gral. Artigas y Av. 8 de Octubre, para salvar el día de muchos transeúntes y darles un poquito de color a su vida, lejos de la protesta política.

Y no me molesta que la gente se exprese en torno a lo que sucede en el país, me molesta que se haya menospreciando el tiempo y habilidad técnica desprendida por algún artista anónimo, que inmortalizó su obra en las calles de Montevideo.
A veces, me gusta ponerme en el lugar de la personas que realizan tales proezas y me sentiría muy triste, decepcionado, de que aquel diseño que pensé por meses, el dinero que invertí en las latas, la gente que me ayudó las 02:00 am a pintarlo; sea desperdiciado en una tarde de baldados de color y dos letras en grande. Sea Sí o No, no importa, mi dibujo ya desapareció.
Ahora bien, si con esta pintada por lo menos lo importante fueran los artículos, las libertades y los afectados; al menos la discusión es relevante. Pero por desgracia solo importa la votación.

Otra cosa que me indigna es que hasta la Pantera Rosa, que ya le costaba escapar del Inspector Clouseau, no pudo evitar la política y ser utilizada como una simple marca. Dónde están los derechos animalistas cuando los necesitamos. Solo nos espera ver a los Pitufos entregando boletas en las esquinas de Pocitos.
En fin. Más que una votación política para definir los aspectos más importantes de la sociedad uruguaya, parece un partido de fútbol. Dos equipos, un partido; todo para ver quién es el campeón del torneo uruguayo. Ninguno reconocerá qué equipo tocó mejor la pelota o admitirá cuando una falta es evidente. Todos se limitan a hablar desde su punto de vista sesgado, sin evaluar los aspectos objetivos y primordiales; sin ni siquiera ceder en algunos puntos de vista. Y como cualquier ser humano debería hacer: evaluar los cosas uno mismo y no dejarse llevar por una opinión de una masa que realmente no sabe lo que vota.
Y esto, por desgracia, no se diferencia si votas el Sí o el No. La ignorancia y la desinformación juega para los dos bandos.




Comentarios