top of page

Review: The Suicide Squad (2021)

  • Foto del escritor: Gonzalo Palomeque
    Gonzalo Palomeque
  • 6 ene 2022
  • 5 min de lectura


James Gunn nos trae una película que mezcla humor con acción. Y no cualquier acción, una que rebosa de visuales interesantes, personajes llamativos y momentos con mucha personalidad.


Por algo por lo que se lo recuerda al director es por su trabajo en la saga Guardians of the galaxy (2014) de Marvel. Un trabajo que destacó dentro de ese universo cinematográfico. Buena banda sonora, personajes llamativos y una historia, nada compleja, pero que logra cautivar a los espectadores hasta el final de la película. Acá sucede lo mismo.


El director después de su polémica salida de Marvel, toma las riendas de una película de la competencia, DC. En esta cinta tenemos como protagonistas a un grupo de inadaptados que no tiene otra opción que cumplir las ordenes de Amanda Waller, la directora del equipo, sino sus cabezas volarán debido a un chip que llevan instalado en la nuca.


Esta es una película en la que se lo siente cómodo a Gunn. Ya sabe trabajar con equipos así. Sin embargo, en este caso se le da la total libertad en realizar la película, ya que en este universo ya las reglas de compartir una trama en conjunto se perdieron con Zack Snyder. Ahora importa entregar cintas de directores, no tanto compartir un tono general y una trama que conecte todas las historias. A largo plazo será visto como una decisión inteligente que recuerda a los años previos a la aparición del UCM, donde directores como Sam Raimi y Guillermo del Toro se animaban a hacer películas de superhéroes sin ser tachados de vendedores de tickets de feria.

En esta película se puede decir que hicieron las cosas demasiado bien como para diferenciarse de su antecesora, aunque no era tan difícil superarla. La anterior Suicide Squad (2016), dirigida por David Ayer, hacía aguas por todos lados. Los personaje no tenían carisma alguno, el montaje parecía un video musical y la trama era demasiada mala; hasta para una película de ese estilo. No era tan difícil hacer algo mejor de lo que ya estaba. De la anterior solo volvieron Margot Robbie como Harley Quinn, Joel Kinnaman como Rick Flag, Jai Courtney como Capitán Bumerang y Viola Davis como Amanda Waller; claramente lo único rescatable de esa película.


En lo que se destaca esta película es en la toma de decisiones acertadas en cuanto al elenco, la trama y el cómo contar la historia.


Contamos con un elenco encabezado por Idris Elba y Margot Robbie que se roban la pantalla en cada momento. También dentro de las nuevas incorporaciones están Jhon Cenna como Peacemaker, Daniela Melchor como Ratcatcher 2, Silvester Stallone como KingShark y David Dastmalchian como Polka dot man. Un equipo que se lucirá con sus interacciones en pantalla. Cada uno está para aportar a la película un momento de humor y drama, una combinación agridulce que entiende el mood de estos personajes a la perfección.

En cuanto a la trama, no es tan compleja como uno esperaría, pero por lo menos intenta construirse de una manera distinta. Evita algunas direcciones fáciles como en otras películas del género y trata de ofrecer una historia lo suficientemente interesante como para ver la película sin aburrirse.


Pero en lo que más se destaca la película es en el cómo.


En esta James Gunn trae recursos de antiguas obras suyas para potenciar esta historia. Primero contamos con un buen uso del montaje donde las escenas tienen el timing necesario como para hacerte sentir incómodo al ver el equipo disfuncional en pantalla. La música que acompaña la cinta es como siempre un complemento que aporta al ritmo. La película se siente que avanza paso a paso, pero ese tiempo que se toma comienza a escalar de una manera vertiginosa que al final se pasa volando el tiempo.


Algo en lo que se destaca esta película es en el desarrollo de los personajes. Más allá de que son villanos, los personajes crecen a lo largo de la película. Sin embargo, todo ese desarrollo se lo carga sobre sus hombros el protagonista encabezado por Idris Elba. Claramente la película pone un foco en él, su personaje es el que más se desarrolla. Y es clave el uso de elementos externos para narrar ese arco narrativo. En este caso creo que el simbolismo con la relación con la rata de Ratcatcher II es un buen método para entender como avanza su personalidad en la cinta.


Algo que quiero destacar es el inicio. Este define a la perfección al grupo. Sin entrar en spoilers, siento que es como una cachetada al espectador. Pensás que la película comienza en una dirección, pero no. La gracia de esa escena es ejemplificar el concepto de ser parte del Escuadrón Suicida, es ese constante concepto de peligro por morir en misión o ser asesinado por Amanda Waller. Es un poco violenta y larga de más, pero creo que justamente es así para desmarcarse de sus anteriores cintas de superhéroes, la saga Guardianes de la Galaxia.


Pero si hablamos de cosas que no me gustaron mucho tengo que recurrir un poco a la contradicción. Siento que la escena que inicia la película está excelente, es una declaración al espectador de intenciones. Sin embargo, el costo es ver unos minutos de personajes que no van a llegar a nada, literalmente es desarrollo de cinta desechado. Y si hablamos de desechar desarrollo, los protagonistas se notan que están escritos con cariño, pero todos los demás personajes no están a la altura de la cinta. Los demás que van apareciendo en la trama son planos, no tienen más profundidad de la que se muestra, ni que hablar de los villanos que son terribles.


Starro es un personaje que nunca me gustó de los cómics, en la película menos. Siento que no aporta nada nuevo al universo DC y su batalla final deja mucho que desear. Los soldados y militares de la isla son un decorado de set más. Sirven solo para morir, y así también con los superiores que en un momento de la película desarrollan un poco más su aparición, pero me pareció totalmente innecesario. Me refiero a la escena de Harley Quinn con el líder militar. Podría haberse resuelto mucho más rápido en la trama y no alargar la escena tanto como lo hizo el director.



Los personajes que aparecen en el control de la base de Waller siento que están porque necesitaban sacar a la jefa del control. La resolución de ese momento tenso es tan inverosímil que cuando vi esa escena me pareció un poco burda. Y ese es el problema, Waller en esta película a pesar de ser la misma actriz y tener una actitud estricta, no me parece una amenaza como tal. Siento que está un poco idiotizada, cuando un personaje como ese puede ser más que imponente en pantalla. Se me viene a la mente escenas de la serie animada de la Liga de la Justicia donde cada vez que aparecía Waller hasta Batman medía sus palabras frente a ella.


En conclusión, es una buena película del género. Logra destacar en los apartados que mejor maneja el director, pero en el fondo sigue siendo un poco básica y no arriesga a algo más profundo y estilizado. James Gunn es uno de los directores que sabe cómo trabajar con las películas del género y cómo mejorarlo en ciertos apartados. Pero está lejos de diferenciarse, si sigue haciendo las mismas películas con las mismas intenciones.

James Gunn sorprende con The Suicide Squad al darle una segunda oportunidad al equipo y hacerlo bien. Recuerda a las viejas pelis de superhérores donde el director tenía todo el control y no simplemente estaba a la merced de las productoras.

A continuación les dejo con el tráiler:




Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Montevideo, Uruguay.
Gonzalo.palomeque.mp@gmail.com

 

2025 Gonzalo Palomeque

  • SoundCloud - círculo blanco
  • YouTube - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • LinkedIn - círculo blanco
bottom of page