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Last night in Soho (2021)

  • Foto del escritor: Gonzalo Palomeque
    Gonzalo Palomeque
  • 29 ene 2022
  • 4 min de lectura

"Como antes no hay. Hoy en día es una porquería todo, en mis tiempos..."

Si tengo que hablar de Edgar Wright y sus películas, claramente, lo voy hacer solo diciendo maravillas. Y aclaro de una, no hay una sola película de él que me parezca mala. Tampoco es un director que haga puras obras maestras, y el problema de esto radica en que sus cintas en la mayoría de los casos navegan por el humor y la acción, área que por lo general no es tomada en cuenta cuando se habla de cine bueno.


Este año quiso salirse un poco de su género de costumbre, demostró con esta película que es capaz de contar buenas historias sin tener que recurrir a su estilo tan reconocible. Pasó del humor al horror, aunque más que horror diría terror. Ya que las presencias que atormentan a la protagonista, más que fantasmas, son entidades de lo más tenebrosas. Entidades que existen en nuestro día a día.


Esta película es tan actual como clásica. No sé si es por su ambientación en los sesentas o su forma de ser contada la historia, pero se siente como una cinta de antaño (tomando influencias del Giallo Italiano) con temas totalmente actuales. Y es eso en lo que destaca Last Night in Soho, antes de ser compleja o profunda, es una película de introspección. Una película que sirve como espejo retrovisor para ver al pasado y analizarlo. Al igual a lo que hizo Tarantino en Once upon time in Hollywood (2019), este filme mira una época desde el punto de vista actual y la interpreta. Sin embargo, a diferencia de Tarantino que prefiere contar maravillas y cambiar los sucesos para apreciar lo bueno, acá Edgar Wright prefiere observar el mal que se vivía en esa época. El director destaca el trato aborrecible a la mujer, que por desgracia, aún se sigue viendo en la actualidad.

Esta película logra hacernos mirar el pasado para mostrarnos que lo que idealizamos de antaño no es tan precioso como uno piensa. Los sesentas es la cuna de la música, el arte y la cultura. En esa época se vivió la expansión cultural más grande hasta ese momento, sin embargo, comparte muchos valores detestables que hoy en día siguen viéndose en las calles del 2021.

Thomasin Mckenzie y Anya Taylor-Joy se roban la película con sus magníficas actuaciones. Ambas desarrollan personajes tridimensionales que nos muestran las experiencias femeninas desde una óptica que parece tan lejana (viajes a través de sueños, alucinaciones y espejos) que nos hacen sentir conectados con sus vivencias a cada segundo. Experimentamos sus miedos y preocupaciones en carne propia.


El otro elemento que destaca es el arte. El diseño de producción en esta película mejora plano a plano. Desde los decorados hasta los peinados. Todo trasmite una pasión por el cine y la estética de la época. Dan ganas de visitar ya mismo esos espacios y bailar a ritmo Wade in the Water de The Graham Bond Organization.

Pero de qué sirve todo eso si la experiencia en esas calles de Soho son deplorables. De qué sirve la fama y el dinero al que aspira Sandie si tienes que hacer cosas horribles para mantenerte en ese lugar social.

Los espejos con los que se comparan los personajes, son una metáfora perfecta de la película. Es a través de ellos por donde vemos situaciones totalmente antagónicas: a veces nos permiten sentirnos bien, vernos como otra persona y, por un momento, disfrutar de los placeres más básicos como el baile y el sexo. Tal como sucede cuando Sandie comienza su relación con Jack, donde apreciamos en este caso el placer a través de los espejos. Pero, como dije anteriormente, son los mismos espejos los que nos muestran que no todo es bueno, y a través de ese mismo reflejo es por el cual se ve como Jack comienza a usar a Sandie.

Es una excelente película para pararse a pensar qué hacemos como sociedad actualmente. No se trata de pensar qué hicieron en el pasado sino qué vamos a hacer en el futuro. Como vemos en la cinta, estás situaciones siguen sucediendo hoy en día. Tal como se ve en la escena del taxista en el comienzo, Eloise sufre de primera mano un acoso totalmente horrible. La escena es más terrorífica que cualquier filme de terror actual. Ese peligro asqueroso y obsceno existe. No es ficción.


Cada vez que escucho la frase: "Antes se vivía mejor...." seguido de cualquier argumento vacío de sustento; siento que es una falacia muy grande. Claramente hoy se vive una etapa histórica mucho mejor que la anterior, en todos los aspectos. Sin embargo, aún tenemos que seguir modificando ciertas actitudes que, sorprendentemente, siguen dándose en nuestra sociedad.


Eloise ama los sesentas, a pesar de los actos aberrantes, ambas cosas coexistieron. Por eso es maravilloso como Edgar lo trasmite: el soundtrack está repleto de "temazos" de esa época. Después de verla de seguro te quedarás tarareando alguna que otra canción. Pero a pesar de existir esa cultura tan preciada e influyente, también existieron personas como Jack y Sandie.


Por desgracia a pesar de que estamos en 2022, muchas de esas cosas aún no cambian.

Last night in soho es una maravillosa película de terror no por los fantasmas y entes, sino por mostrarnos lo terrorífica que puede ser la humanidad; y por desgracia sigue siendo.

A continuación les dejo el tráiler:





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Montevideo, Uruguay.
Gonzalo.palomeque.mp@gmail.com

 

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